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¿Qué relación tiene el velar por una comunidad sana con las zorras?

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“Mi amado me habló y me dijo: «¡Levántate, amada mía; ven conmigo, mujer hermosa! ¡Mira, el invierno se ha ido y con él han cesado y se han ido las lluvias! Ya brotan flores en los campos; ¡el tiempo de la canción ha llegado! Ya se escucha por toda nuestra tierra el arrullo de las tórtolas. La higuera ofrece sus primeros frutos; las viñas florecen y esparcen su fragancia. ¡Levántate, amada mía; ven conmigo, mujer hermosa!». Paloma mía, que te escondes en las grietas de las rocas, en las hendiduras de las montañas, muéstrame tu rostro, déjame oír tu voz; pues tu voz es placentera y hermoso tu semblante. Atrapen a las zorras, a esas zorras pequeñas que arruinan nuestros viñedos, nuestros viñedos en flor.” (Cantares 2:10-15)

Con este pasaje bíblico comenzamos el taller, después de una pequeña presentación, el sábado 15 de noviembre. Cantares es un libro poético que puede interpretarse como la relación de Dios con la Iglesia. En esta parte, la canción de amor es interrumpida por la aparición de unas zorras que, a pesar de ser pequeñas, son escurridizas y pueden dañar el viñedo.

Ahora bien, ¿qué representan? Maitreya nos indica que los viñedos simbolizan a los creyentes y su posibilidad de dar frutos, mientras que las zorras representan aquellas cosas, sentimientos o circunstancias que pueden impedir que esos frutos se desarrollen. Se identificaron “12 zorras”: la envidiosa, la concupiscente, la orgullosa y altiva, la mentirosa y deshonesta, la murmuradora, la chismosa, la ociosa, la apática, la negativa, la iracunda, la desobediente y la que no perdona. Pero no solo se nombraron estas “zorras”, sino que también se mostró, a través del texto bíblico, cómo combatirlas. Es un trabajo que cada uno debe realizar si desea una comunidad sana y acogedora.

El material de apoyo puede descargarse en el siguiente enlace y trabajarse en caso de no haber asistido al taller.

Esta actividad contó con la participación de un variado grupo etario, desde adolescentes hasta adultos mayores, lo que permitió llegar con este mensaje a distintos sectores de nuestra iglesia. Finalmente, se compartió un almuerzo en el que todos colaboraron, creando un grato ambiente de fraternidad.

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